El Brandy Prestigio es el resultado de una larga tradición en la elaboración de esta bebida tan renombrada.

Cuenta la historia que la procedencia de este licor tan preciado en nuestros días podría datar de la antigua Babilonia, aunque se empezó a conocer en la Grecia y Roma antiguas. El brandy tal cual se conoce hoy apareció en el siglo XII y se hizo popular en el siglo XIV. 

Los holandeses, auténticos dominadores de los transportes marítimos, distribuían los productos prácticamente a toda Europa. De ahí que bautizaran esta bebida con el nombre de “brandewijn” o vino quemado. Se dice que este distinguido licor apareció cuando un comerciante holandés anuló su encargo, lo que provocó problemas en su almacenamiento. Decidió guardarlo en barricas de Jerez, que quedaron almacenadas durante varios años. Al contacto con la madera, aquel vino fue convirtiéndose en un alcohol de un magnífico color y muy aromatizado, convirtiéndose en lo que hoy llamamos brandy.

El Brandy Prestigio se obtiene a través de la destilación del vino, con un volumen de alcohol del 40%. La destilación se realiza con los vinos sin sus lías y mediante una destilación simple, separando las cabezas y colas y escogiendo sólo la fracción central de los aguardientes.

Para su proceso de envejecimiento, el Brandy Prestigio es depositado en botas de roble americano durante un mínimo de 5 años. Estas botas tienen que haber contenido durante al menos tres años alguno de los tipos de vinos de Jerez. Dicho proceso de envejecimiento confiere al brandy propiedades organolépticas con el paso del tiempo, ya no sólo por el tipo de madera del que están hechas las botas sino también por el líquido que éstas han contenido anteriormente. Además se asientan unas botas sobre otras, denominándose Solera las más próximas al suelo. De cada una de ellas se extrae alrededor de ¼ de su contenido. La combinación deseada de esta y otras Soleras es la que se destina al embotellado. El vacío generado en cada una de las soleras se repone con brandy procedente de botas situadas en el nivel inmediatamente superior. Este proceso de envejecimiento fraccionado proporciona al Brandy Prestigio gran homogeneidad y calidad contrastada.

Procedente de una solera de 1946, se embotellan cada año un número muy limitado de botellas de Brandy Prestigio, numeradas y exclusivas.

El resultado es un brandy con un intenso aroma y con suaves toques de regaliz y madera. La excelencia y el prestigio convertidos en brandy.

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